Aldo Pérez Sánchez
La recreación es un fenómeno social, ya que solo tiene
existencia en la comunidad humana, es realizada por los hombres que viven en la
sociedad, sino que además se rige por las leyes del desarrollo social que ha
esclarecido el materialismo histórico Y es un fenómeno cultural, ya que esta
característica deviene del hecho de que el contenido de la recreación está
representado por formas culturales.
La Recreación, es un término al que se da muchos significados.
En la escuela tradicional se le llama recreo al lapso entre dos materiales u
horas de clase, en el que se permitan a los alumnos jugar o descansar,
reponiéndose del esfuerzo de concentración requerido por el estudio, para
muchos, la palabra tiene una connotación placentera, para otros es sinónimo de
diversión, entretenimiento o descanso. Puede que la recreación está teñida del
colorido particular de estas cosas y de otras tantas, pero como en la actualidad es una
disciplina que declara ser formativa y enriquecida de la vida humana, es
necesario precisar mejor su alcance, aceptando que, siendo más joven que la
educación, resulta aún más difícil de definir.
El surgimiento de un determinado tiempo para realizar
actividades que no tuvieran relación directa con la producción, pero no hasta
los comienzos de la industrialización, cuando las jornadas de trabajo eran
demasiado largas, y se realizaban en pésimas condiciones para la salud.
La función de la recreación, palabra que empezó a usarse
por aquel tiempo era lograr la regeneración de las fuerzas gastadas en el
trabajo, esto es la recreación de las energías empleada de tal manera que el
hombre se sintiera reestablecido o recuperado, quedando en condiciones para
iniciar sus tareas laborales, pero este propósito, considerado desde el punto
de vista que nos da la actualidad, equivale a reducir al hombre a "homo Faber",
es decir, el puro funcionario, que necesita pausas de descanso tan solo para
poder seguir produciendo sin dificultades.
Muchas veces la palabra recreación en su contenido se
confunde con la de juegos, sin embargo, la primera es más amplia que la
segunda, aunque desde el punto de vista de sus fundamentos, la recreación para los
adultos es equivalente al juego de los niños. Siguiendo a Johan Huizinga y
otros autores, se podría establecer que el vuelco de una persona a una
actividad recreativa de cualquier naturaleza, se encuadraría dentro de las
formas de juego.
Como dice el autor
que la recreación es una disciplina formativa y enriquecida de la vida
humana ya que de la recreación las personas logran adquirir conocimientos a
través de actividades placenteras y libres que le permitan a la persona un desarrollo integral.
La recreación es aquella actividad humana, libre,
placentera efectuada individual o colectivamente, destinada a perfeccionar al
hombre. Le brinda la oportunidad de emplear su tiempo libre en ocupaciones
espontaneas u organizadas, que permiten
volver al mundo vital de la naturaleza y la incorporan al mundo creador de la
cultura, que sirven a su integración Comunitaria y al encuentro de su propio
yo, y que propenden, en última instancia a su plenitud y a su felicidad.
Para mí la recreación es la necesidad de disfrutar el
tiempo libre, fuera de sus responsabilidades, para poder gozar, tener placer y descanso como por
ejemplo ir al cine, campamentos, excursiones, realizar todas aquellas
actividades que nos satisfagan para poder liberarnos del estrés o de ciertas situaciones que tenemos en la
vida, olvidarnos de los problemas y dedicarse un tiempo a uno mismo, para
mantener una salud física y mental como dice
en las características socio –psicológicas de la recreación, que las personas realizan las actividades
recreativas por el mismo; libres de cualquier obligación o compulsión externa y
que las actividades recreativas brindan a los participantes satisfacción
inmediata, donde el elemento esencial de la recreación no está en los
resultados, sino en el disfrute a través de la participación que el hombre
siente lo que hace y hace lo que siente como expresión de una necesidad que se
satisface.
Las actividades físico-recreativas constituyen acciones de
socialización que tienden a crear vínculos entre los participantes, produciéndose
un preciso de identificación entre si y a la vez con el entorno, contribuyendo también
al mejor disfrute y conocimiento de la oferta recreativa y en consecuencia,
aumentando el nivel de satisfacción de las expectativas individuales la integración social.
El tiempo libre es aquella parte del tiempo que no se
trabaja y que queda después descontadas todas las inversiones de tiempo
utilitario (actividades domésticas, fisiológicas, de transporte, etc. El tiempo
libre (TL), es uno de los elementos constituyentes de la recreación (espacio,
actividad y necesidad).
Muchos autores han señalado la estrecha relación que existe
entre el tiempo libre y la recreación. Esta relación expresa sobre todo que el
tiempo libre es uno de los elementos necesarios que constituyen la recreación.
La estructure y variedad de las actividades de tiempo libre de un pueblo
expresan, en última instancia, un nivel de desarrollo socio-cultural, especial
atención debe prestarse al empleo del
tiempo libre de los niños y los jóvenes, en tanto este incidirá de una forma u
otra en la formación de la personalidad. La importancia de una adecuada
utilización de este tiempo es más compleja aun, ya que puede constituir un
elemento regulador en le prevención de
conductas antisociales y delictivas.
La formación de una cultura del tiempo libre es la creación
en la población de la capacidad de disfrutar plena y diversificadamente de las
alternativas que la sociedad ofrece. Es la formación de una personalidad creativa
y culta y sana, que conozca el Mundo que le rodea y su sociedad de la forma ~as
amplia posible, y que encuentre vías de realización de expresión en campos
diversos de la sociedad.
La característica más importante de las actividades del tiempo
libre desde el punto de vista de la formación de los rasgos sociales es que
ejercen una acción formativa o deformativa in directa y facilitada por la
recreación. Al contrario de la enseñanza,
las actividades de-tiempo-libre no trasmite conocimientos en forma expositiva y
autoritaria, sino que moldean las opiniones, influyen sobre los criterios que
tienen las personas respecto a la sociedad, sus problemas y sus soluciones, así
como trasmiten de manera emocional y recreativa a in formaciones de contenido
mucho más diverso que las que se trasmiten en el mismo tiempo por el sistema de
enseñanza.
El empleo del tiempo libre por parte de la población está
determinada por una serie de factores que incluyen desde la oferta recreativa
cultural como tal, tomando en consideración su calidad, efectividad, posibilidades
de participación, etc., hasta los hábitos de vida, consumo, interese y formas
de concebir sus estos de esparcimiento.
La formación no es exclusiva del tiempo libre, opera como
un sistema en el cual se incluyen las escuela y el sistema nacional de
enseñanza, la familia, la educación ideológica-social realizada por las
organizaciones políticas, los modelos de relaciones sociales y de tipos humanos
que se trasmiten de forma espontánea planificada en la conciencia social, etc. Es
decir, es un universo complejo que interactúa y se condiciona recíprocamente;
en este caso. no puede pensarse en un conjunto de actividades de-tiempo-libre
de índole formativa y diversificada. Si no existe previa y paralelamente un
esfuerzo cualitativo formativo de la enseñanza a fin de lograr una educación
para el tiempo libre: Es decir, la cultura del tiempo libre debe estar precedida
y acompañada de una educación para el tiempo libre. La formación en este
enfoque, resulta ser los consecuentes de dos factores la educación y la cultura
de la actividad humana en el tiempo libre cuyos objetivos son la diversificación
y el enriquecimiento de las necesidades culturales y recreativas y el
fortalecimiento de los rasgos sociales de la vida (el sentido de la colectividad.
y de la participación social, el amor por el trabajo. etc.).
No puede subestimarse el papel formativo o de formativo del
contenido del tiempo libre pues se está subestimando la tendencia educativa que
caracteriza a las sociedades contemporáneas en las condiciones de la revolución
científico -técnica, la interpenetración sociocultural, y la enorme complejidad
de conocimientos, valores y normas que debe asimilar el individuo actualmente
para poder tener una función creativa y una participación social acorde con las
exigencias actuales.